Cambio de pañal
- Mustela bebé

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LOS PRODUCTOS MUSTELA

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LOS CONSEJOS MUSTELA

 

Tu bebé necesita un cambio de pañales entre siete y ocho veces por día. Sus pompis, muy delicadas, pueden irritarse fácilmente a causa de la humedad, del contacto con la orina y las heces, y del roce del pañal. Por lo tanto, es necesario un cuidado muy especial cada vez que lo cambias. Descubre nuestros consejos para preservar la piel vulnerable de las pompis de tu bebé.

- En primer lugar, prepara todo lo que necesites sobre el cambiador: pañales, pedazos de algodón, un producto limpiador, crema contra las rozaduras, etc.

- Cámbiale regularmente el pañal en cuanto esté húmedo o sucio, de preferencia poco después de la comida. Los recién nacidos necesitan un cambio de pañales con mayor frecuencia ya que orinan y producen heces más seguido que los niños más grandes.

- Usa pañales de la talla de tu bebé: un pañal muy pequeño puede provocarle roces y no lo protegen bien de los escapes.

- Al momento de cambiarlo, coloca a tu bebé sobre una toalla limpia. Abre su pañal y luego limpia sus pompis con la parte delantera del pañal, ciérralo y tíralo.

- Limpia las pompis de tu bebé con una solución limpiadora sin enjuague, una loción de higiene o toallitas especiales para el cambio de pañal. Si lo prefieres, también puedes utilizar un gel lavante o un jabón graso que enjuagarás con agua.

- La limpieza de las pompis debe hacerse de arriba hacia abajo, de lo más limpio a lo más sucio, con el fin de no arrastrar las impurezas. • Para una niña, limpia desde la vulva (pliegue exterior de los labios, luego el medio) hacia las pompis. • Para un niño, limpia su pene, el escroto y alrededor, y después las pompis.

- Deja secar la piel al aire libre el tiempo que sea necesario, y seca bien los pliegues para evitar cualquier maceración.

- Abre un pañal limpio y coloca a tu bebé en el centro, de forma tal que los adhesivos estén colocados al nivel de su ombligo. Para un niño, verifica que su pene esté bien posicionado hacia abajo antes de cerrar el pañal, para evitar los escapes.

- No esperes a que las pompis de tu bebé estén irritadas para cuidarlo: aplica, como prevención, una crema protectora en cada cambio de pañales o un talco a base de oxido de zinc.

- En caso de rozaduras en las pompis, déjalas el mayor tiempo posible al aire libre y usa un producto de cuidado adaptado.

Por último, durante el cambio de pañales, nunca te alejes del cambiador: ¡las caídas se producen en pocos segundos!